Dulce liberación. Eso es escribir para mí.

La escritura un mundo de libertad, un mundo de liberación mental. Aquellas tenues líneas azules lo han visto todo. Del llanto y un corazón sangrante, al enojo y la frustración, a la penitencia y poemas de esperanza.

Y es por eso que estoy aquí.

No es que este sea el bote de basura proverbial de un humano enojado.

Más bien, estoy aquí para derramar de mi alma en la tuya la esperanza y el gozo que se encuentran en una vida escondida en Cristo.

Vivimos en el sureste de México, en el oscuro estado de Campeche. Espero poder compartir algunas historias maravillosas sobre las personas muy especiales aquí. Sus hermosas voces merecen ser escuchadas.

También es mi deseo compartir cositas que me han dado esperanza y paz. La vida no siempre ha sido hermosa, pero siempre se puede encontrar belleza si solo podemos admirar a Aquel que es el Creador de todas las cosas, que amablemente ha elegido amarnos a cada uno de nosotros, que llena todos y cada uno de los días con Su gracia y esplendor.

Mi oración y simple esperanza es que este pequeño proyecto te sea de bendición.